domingo, 20 de abril de 2014

HUÉRCANOS, PASCUA DE RESURRECCIÓN



Ginkana organizada por la peña "La Trompeta Coja"


Participantes en la Ginkana de la Peña

Vigilia Pascual


Cruz gloriosa



Estandarte de la Vera Cruz


Bendición del romero en el atrio de la iglesia por el arzobispo don Celso Morga -la lluvia no ha permitido la subida al Cementerio Viejo-


Película para niños, organizada por la Peña








miércoles, 5 de marzo de 2014

LA PLAZA MAYOR DE HUÉRCANOS



         

  
  En muchos textos se puede leer que la plaza es el ombligo de de la ciudad, la iglesia su corazón y el castillo su cabeza. Tanto en Alberti (De re aedificatoria, Florencia, 1485), como en Palladio (I quattro libri dell´Architettura, Venecia, 1579) se puede encontrar la comparación entre la ciudad y la casa, la ciudad como gran casa y la casa como pequeña ciudad, con un elemento común, el gran espacio central, el patio de la casa y la plaza de la ciudad.

Las plazas mayores que se construyen en España en el siglo XVI modificaron la imagen de villas y ciudades de una manera determinante, modernizándolas y asemejándolas a ciudades ideales del Renacimiento: espacios regulares, sometidos a las leyes de la geometría. Las plazas mayores fueron el mejor símbolo de la vida urbana: lugar de reunión, mercado, fiestas. La relación palacio/iglesia/plaza fue una de las más ensayadas durante la época moderna, pues allí, en esa mezcla arquitectónica se daban cita los poderes político, religioso y ciudadano.

En nuestra villa de Huércanos el cambio urbano se produce a mediados del siglo XVI, cuando se inicia la actual iglesia parroquial de San Pedro. Entonces, la vieja villa medieval, con su iglesia y cementerio anejo, dan paso a un gran espacio regular articulado por el templo nuevo, símbolo de una nueva era cultural, religiosa y económica. El Cabildo de la parroquial de Huércanos consigue en los primeros meses del año 1553 licencia del prelado diocesano para mudar el templo parroquial a otro lugar más conveniente. Sin embargo, el Concejo de la villa no está de acuerdo con esta decisión e interviene el Consejo Real, el cual faculta al alcalde mayor de Nájera para informar sobre el asunto. Tras muchos inconvenientes se eligen dos emplazamientos donde asentar la iglesia. En una votación, efectuada por los vecinos, sale por mayoría el terreno y casa de Hernando de la Torre, lugar en el que se comienza a edificar la iglesia tras la aprobación del Consejo Real -16 de marzo de 1554-, previo pago por la parroquia del importe fijado por los tasadores[1].

No obstante, el aumento de la vecindad y la traza dibujada aconsejan un solar mayor para la fábrica de la misma. Juan Mateo y Martín de Nieva no deseaban desprenderse de la casa y corral necesarios, por lo que nuevamente intervino el Consejo Real. Vista la información del alcalde mayor de Nájera, emitió una real provisión el 26 de febrero de 1556 para la tasación de los suelos por dos peritos, uno por cada parte, costeando la iglesia el precio convenido[2].

De esta forma, el gran solar para una iglesia y cementerio adyacente, comprado por la parroquia, dejó, igualmente, espacio para una gran plaza mayor, titulada a partir de 1812 de la Constitución, en clara referencia a “La Pepa”, y tras la Guerra Civil (1936-1939) de España.




Pasaron muchos años y los primeros intentos para pavimentar la plaza se llevaron a cabo  en 1948,  bajo la alcaldía de Ramón Najarro, incluso con la redacción de un proyecto; sin embargo, el asfaltado se ejecutó en 1956, con Bernardo Iruzubieta como primer regidor, gracias a una subvención de la Junta Nacional del Paro (45.000 pesetas) y a los vecinos de la misma (5.500 pesetas). Los gastos, satisfechos a Asfaltos Victoria, al asfaltador Francisco Belloso Calavia, a los albañiles Clemente Magaña Izquierdo, Segundo Magaña Marca y Santiago Hernáez Balanza, así como otros varios, ascendieron a 50.500 pesetas. La inauguración tuvo lugar en abril de 1957 con la asistencia de diversas autoridades, entre ellas el gobernador civil, Fernando Herrero Tejedor[3].





El 8 de agosto de 1988, la Corporación, presidida por Moisés Magaña Iruzubieta, aprobó el pliego de cláusulas económico-administrativas para la obra denominada “Pavimentación de la Plaza y calles adyacentes”, según el proyecto de Marcelino Magaña Izco. Se llevaron a cabo por Construcciones Rumayor, S.L., con un presupuesto de 4.956.736 pesetas; el Gobierno de La Rioja subvencionó 2.387.774 pesetas[4].

La última reforma de este espacio comenzó el 25 de octubre de 2007, cuando se levantó la plaza y se adoquinó por la empresa Cobemasa S.A. Esta actuación se llevó a cabo por la corporación presidida por Roberto Varona, dentro de las obras llevadas a cabo en varias calles y travesías de la villa, con un coste total de casi tres millones de euros. La plaza ha quedado peatonalizada y ha vuelto a sus orígenes, aquellos orígenes renacentistas que le dieron un carácter centralizado donde se acentuaba un edificio singular que resaltaba sobre el resto, con una cierta proporción, geometría, axialidad y paisaje[5].





[1] ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS, Consejo Real de Castilla, leg. 126/2.
[2] AGS, CRC, leg. 735/1.
[3] ARCHIVO MUNICIPAL DE HUÉRCANOS, Caja 191/16.
[4] AMH, Caja 78/2.
[5] Diario La Rioja, 28/07/2009.

martes, 11 de febrero de 2014

50º ANIVERSARIO DE LA AGRUPACIÓN ESCOLAR MIXTA "NUESTRA SEÑORA DEL PILAR"




Tras el expediente incoado por el Consejo de Inspección de Enseñanza Primaria de Logroño, en cumplimiento del decreto 400/1962 de 22 de febrero sobre Agrupaciones escolares, y el informe de la Inspección Central, el Ministerio de Educación Nacional dirigido por Manuel Lora Tamayo emitió una orden el 11 de febrero de 1964 constituyendo la Agrupación escolar mixta “Nuestra Señora del Pilar”; integrada por cinco unidades: dos de niños, dos de niñas, y una de párvulos.


Hasta esa fecha existían dos escuelas graduadas -aprobadas en 1955-, una de Niños y otra de Niñas. A partir de ahora todos los alumnos formaron parte del mismo grupo escolar, bajo la dirección de un director, don Isidoro Martínez Martínez, que tomó posesión el 21 de abril del mismo año. 

Y eso de mixta es un decir, ya que los chicos estaban en las escuelas del Cementerio y las chicas en las de la calle Los Aires; incluso, cuando se inauguró el actual edificio escolar en el curso 1969/1970 las chicas y los párvulos se ubicaron en la planta superior y los chicos en la planta baja. Al curso siguiente, con la EGB, las clases fueron mixtas.
Un recuerdo para el primer director, don Isidoro, que fue maestro en Huércanos entre 1934 y 1966, cuando falleció.